Estos pequeños bocaditos picantes de patata son el aperitivo, picoteo o entrante ideal para disfrutar con amigos o en familia. Resultan súper divertidos de comer y tienen un color de lo más llamativo gracias a su cobertura de pimentón. Además, al ser una receta totalmente libre de grasas que se cocina al horno en lugar de freírse, se convierten en una alternativa verdaderamente saludable para disfrutar comiendo con las manos.
El mito de la patata y su verdadero valor
Existe la falsa creencia de que las patatas provocan problemas de salud, cuando en realidad el verdadero culpable son los otros ingredientes con los que se suelen acompañar. Lo cierto es que el aceite en el que se fríen a menudo, las salsas de queso fundido que se vierten por encima o la mantequilla, la leche y la nata que se usan al machacarlas son los que han convencido al mundo de que las patatas son perjudiciales. Esta preparación elimina por completo todos esos alimentos problemáticos y deja que las patatas sean las auténticas y únicas protagonistas del plato.
Ingredientes
Para los bocaditos:
- 900 g de patatas, peladas y troceadas de forma regular
- 2 cucharadas de jalapeños maduros picados muy finos (o ½ cucharadita de chile chipotle en polvo)
- ½ cucharadita de ajo en polvo
- 1 cucharadita de cebolla en polvo
- 1 cucharadita de sal de mar (opcional)
- 3-4 cucharadas de pimentón (dulce o picante, según tu gusto)
Preparación
Para empezar, precalienta el horno a 180 °C y cubre una bandeja de horno grande con una hoja de papel vegetal. Coloca las patatas en una vaporera y cocínalas al vapor durante 15 o 20 minutos hasta que estén bien tiernas. Cuando estén listas, retíralas del fuego y déjalas reposar unos 10 minutos para que pierdan el exceso de calor.
Pasa las patatas a un cuenco mediano e incorpora los jalapeños picados (o el chipotle), el ajo en polvo, la cebolla en polvo y la sal de mar si decides utilizarla. Chafa la mezcla con fuerza utilizando un pasapurés o un tenedor grueso hasta conseguir una masa completamente homogénea y suave.
Con la ayuda de una cuchara sopera para medir las porciones, ve tomando porciones de masa y dales forma redondeada con las manos hasta hacer bolitas. Echa el pimentón en un plato hondo, reboza cada bola haciéndola rodar para que quede bien cubierta por todos lados y ve colocándolas en la bandeja de horno de manera ordenada. Repite el proceso con toda la masa restante.
Hornea los bocaditos de 15 a 20 minutos, vigilando hasta que notes que la superficie se ha asentado y están firmes al tacto. Retíralos de la bandeja y sírvelos de inmediato mientras estén bien calientes.
Raciones: Con estas cantidades salen porciones para unas 2 o 4 personas.
Notas de la receta
Para conseguir que la masa mantenga su estructura perfecta y no se deshaga al formar las bolitas, es fundamental no pasarse con el tiempo de cocción al vapor de las patatas, evitando que absorban demasiada agua. Si te gusta el toque ahumado, puedes utilizar pimentón de la Vera dulce, pero si prefieres una experiencia con más carácter y un punto extra de intensidad, te sugiero mezclar a partes iguales pimentón dulce con un toque de pimentón picante para el rebozado exterior.